Garabatos, Dibujos y Letras
Ejemplos
 
 

    Los niños, en la mayoría de los casos cuando son muy pequeños, no son capaces de explicar lo que sienten, lo que les pasa, ni cuales son sus preocupaciones, que, aunque a los adultos nos parezcan muchas veces cosas sin importancia, para ellos revisten una trascendencia fundamental.     Esto sucede en la vida cotidiana, en la consulta con el médico, en el jardín de infantes, en los primeros años del colegio primario.
     Son etapas en las que se van amoldando como personas, mediante procesos en los cuales descubren sus recursos, sus posibilidades y sus límites, y comienzan a dar forma a su personalidad.
     Este proceso de crecimiento no siempre es un avance sin complicaciones. Cada logro obtenido se acompaña de inquietudes y cada escollo encierra un riesgo.


     Al comienzo de esta evolución sólo consiguen realizar algunos garabatos a los que con tiempo y esfuerzo van agregando círculos, líneas quebradas, ángulos y rectas.
     Entre los 4 y 5 años trazan cuadrados y triángulos. Diferencian el dibujo de la grafía de una letra y pueden llegar a escribir algunas palabras.
     Desde los 5/6 años hasta los 8/9 años, van superando poco a poco su inexperiencia. La continuidad y el enlace entre letras comienza a respetarse y empiezan a escribir sus ideas e interpretar los escritos.
     A los 10 a 12 años adquieren regularidad en la forma y la expresión y alrededor de los 15 años logran plena madurez pero reciben la ambivalencia de la personalidad adolescente. El estudio de los garabatos, luego de los dibujos y posteriormente de la escritura, le permite al grafólogo introducirse en las características del infante o joven adolescente.


     En los infantes el garabato será el entretenimiento habitual y se sentirán orgullosos cuando comprueben que este juego deja su marca.
     De su interpretación podremos saber si el pequeño es inquieto o tranquilo, si es constante o se aburre rápido de todo. Si tiene miedos nocturnos o sueños que lo angustian.
     
Todo tiene importancia: la ubicación en la hoja, si la presión es débil o dibuja presionando, que movimientos realiza, si coloca puntos, cruces, rectas, rayos, etc. Cada elemento sólo adquiere significado en concordancia con el total de lo dibujado y a su vez se relacionan con el nivel de edad del que los realiza.


     En la etapa del dibujo, que se inicia alrededor de los 5/6 años, conjuntamente con la fase escritora, tratarán de representar gráficamente las cosas que conocen. Logran personificar la figura humana, pero ésta será por el momento, sólo un "monigote primitivo".
     Pasando el tiempo le irán agregando detalles hasta llegar a los 9/10 años en que el dibujo ya estará completo.
     La utilización del color permite detectar no sólo un estado anímico pasajero, sino también estados emocionales permanentes en las personas, y se aplica tanto en los niños como en los adolescentes y su interpretación será más efectiva cuando el que realiza el dibujo insista en la utilización de los mismos colores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Lic. Nora Vanvor
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