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Los
números son los caracteres convencionales del lenguaje que
presiden la vida en sociedad en lo que ésta tiene de más
cotidiano, más concreto, de necesario e indispensable. Son
sinónimo de bienes, de posesiones, de dinero y simbolizan
el poder y la afirmación.
El escribiente puede elegir entre
tres formas para realizarlas, según sus gustos y necesidades:
las tipográficas que son más angulosas y más
cortas que las manuscritas y las romanas que son más altas
y más rígidas.
La importancia de la dimensión
de las cifras juega un rol importante por cuanto éstas son
la expresión de la opinión que el escribiente tiene
de sí mismo.
En un buen contexto los números grandes
pueden deberse a una deformación profesional como ser los
contables, los banqueros o los comerciantes. También pueden
manifestar las preocupaciones de dinero en situaciones circunstanciales
y/o apremiantes, aún cuando la persona sea desinteresada.
En el caso de un contexto menos favorable,
son la expresión de una búsqueda personal y prioritaria
del dinero, o bien de aquellos que tienen grandes deseos, los egoístas
o los conservadores codiciosos.
Las cifras pequeñas en su conjunto
significan desinterés por los valores materiales o la simplicidad,
la modestia, la sobriedad y la propensión al ascetismo.
Cuando
un escrito consta de varias paginas y el escribiente debe numerarlas,
él que lo hace arriba y a la izquierda está a la defensiva
frente a la vida y evita instintivamente tomar riesgos. No está
en un conflicto abierto sino puede ser un hombre modesto al abrigo
del mundo que lo rodea.
Realizada arriba y al medio, representa
un modo de vivir donde el escribiente no abandona sus defensas pero
está abierto al diálogo aunque esconde un cierto absolutismo
de pensamiento.
Arriba y a la derecha encarna el porvenir.
En general manifiesta el equilibrio, el espíritu de empresa
y la capacidad de tomar decisiones.
La numeración colocada en la
base de la página y a la derecha, puede significar una situación
dolorosa que oculta el individuo, como si fuera el peso del destino,
pero a la derecha deja la puerta abierta a la esperanza.
Abajo y en el medio, muchas veces
encuadrada entre guiones, puede revelar una tendencia pesimista
frente a la cual la persona no reacciona.
En
grafología cada número tiene un significado:
| 1 |
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Es
el instinto gregario. La madurez. La soledad. Es como
un hombre de pie. Imita la "I" mayúscula.
El interés reside sobre todo en el trazo inicial, presente
o suprimido, que indica el estado de dependencia o independencia
del escribiente y su capacidad de iniciativa.
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| 2 |
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Es
el contacto. La relación. La susceptibilidad. Copia
la "L" mayúscula escolar y la "S"
y la "C" en espejo.
Manifiesta las reacciones personales del escribiente en sus
contactos con el exterior, que pueden ser fáciles o
penosos.
Su asentamiento en la zona media es el contacto con la realidad,
las cosas y la gente y revela las fricciones, satisfacciones
o decepciones del hombre sobre la tierra.
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| 3 |
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Es
el humor personal. Su forma es la de la "E"
mayúscula en espejo.
Manifiesta sobre todo las reacciones más o menos posesivas
y personales del escribiente consigo mismo. Habitualmente
muestra su grado de irritabilidad e impaciencia.
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| 4 |
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Es
la estabilidad.
Podemos distinguir entre una forma escolar ornada que concierne
a la actividad práctica y una forma tipográfica
desprovista, que concierne a la reflexión.
Manifiesta el "hacer" y el "pensar".
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| 5 |
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Es
la inestabilidad. La iniciativa. El ideal.
El cinco es la cifra más inestable y también
la más viviente. Su diseño es complejo, tironeada
entre dos polos contrarios y opuestos, es una pequeña
síntesis de la condición del hombre y su aspiración
a elevarse. Su expresión está relacionada con
el conjunto de la personalidad.
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| 6 |
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Es el egocentrismo. El ensueño.
Es la más pobre de las diez cifras. Se reduce a
las expresiones de egocentrismo elementales.
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| 7 |
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Es
la afirmación de sí mismo.
Representa en un buen contexto el personaje público
en situación o
representación, cuando el escribiente está de
acuerdo consigo mismo; en caso contrario, devela lo que la
persona le gustaría ser desde el punto de vista de
su afirmación social.
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| 8 |
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Es
el destino. La puerta abierta al mundo.
El doble bucle del ocho en circuito cerrado representa un
impasse. En su punto superior simboliza la apertura del escribiente
desde el punto de vista intelectual, altruista o técnico
y en su punto inferior, su forma en dos partes angostadas
al medio, que diferencia sus extremos, pasa de las tendencias
"elevadas" a las conductas "bajas".
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| 9 |
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Es
la adaptación. La actividad y el dinero, expresión
de poder viril.
Al igual que el número siete, concierne al conjunto
de la personalidad y representa al escribiente. La cabeza
del nueve es un llamado a la "P" que persinifica
al padre, y como tal, por su forma posesiva, simboliza también
el dinero y su eje bastonado es la expresión de la
actividad viril. Las diferentes formas del nueve hacen de
él un "barómetro de la adaptación".
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Es
el dinero. El alimento.
Representa la boca, el alimento, la bolsa, la ayuda de la
familia y/o de la sociedad. Un cero bien alineado y más
pequeño que las demás cifras puede representar
el desinterés por los bienes materiales. Hecho de la
misma altura, el interés primario en las cuestiones
económicas. Más grande, los temperamentos vigorosos
de naturaleza positiva, donde los deseos materiales están
de acuerdo con la vida.
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